Los mercados de energéticos, principalmente de petróleo y gas, han estado dentro de los focos principales en últimos periodos para todo tipo de usuario de mercados financieros. Los conflictos geopolíticos entre Rusia y Occidente han generado shocks de oferta y demanda que mantienen a dichos mercados en elevados periodos de volatilidad. Se puede observar que, por un lado, la relocalización de la oferta del crudo ha sido uno de los fatores principales para poder visualizar un rompimiento clave del sistema globalizado preponderante, para ahora conformarse bloques regionales con posturas claras ideológicas. Por otro lado, el vínculo directo que tienen los energéticos y sus derivados con las presentes presiones inflacionarias mantienen a estos mercados en una focalización constante de inversionistas, productores e individuos en general, por los impactos al poder adquisitivo que se han agravado en el tiempo.

Por lo anterior, las subidas o caídas abruptas que sucedan en los energéticos son de gran relevancia e interés. Dichos mercados, después de haber tenido elevaciones considerables en últimos meses, se han observado (en últimas semanas) caídas constantes que acumulan minusvalías a recalcar. El referente de petróleo Brent acumula una baja de -25% desde su punto más alto, la mezcla de Texas (WTI) tiene una pérdida acumulada de -22% aproximadamente, por otro lado, el gas natural mantiene un -42% de minusvalía desde su nivel máximo.

El fundamento principal de las bajas en estos mercados es la probabilidad de recesión mundial que cada vez es más alta. Las previsiones de variación porcentual del Producto Interno Bruto de los EE. UU. apuntan a una probabilidad mayor de que el dato sea negativo, lo que se definiría como una recesión técnica al acumular dos periodos trimestrales en contracción para dicha nación. Países desarrollados de Europa y similares de otras regiones como Japón se encuentran en un proceso semejante de crecimientos mesurados que, de igual manera, apuntan a desembocar en procesos recesivos. Por otro lado, las vinculaciones de países emergentes y en desarrollo con las principales potencias, hacen que la perspectiva económica no sea muy diferente. Lo que en general se prevé como un problema de crecimiento económico global.

Por lo anterior, al hablar de una disminución generalizada en la oferta y demanda agregadas, implica también una consideración de que el consumo a los energéticos también estaría disminuyendo. Los siguientes gráficos describen el comportamiento del petróleo crudo a través de la mezclas de Brent y WTI, en donde, les precede un rompimiento de directriz alcista con autoridad, pero mantienen aún un soporte de mediano plazo de relevancia cercano a los 100 USD para el Brent y los 96 USD para el WTI. Mientras no se perfore dicho soporte a la baja, no se podría hablar de mayores caídas en el crudo.

Petróleo Brent

Fuente: elaboración propia a través de plataforma MT4

West Texas Intermediate (WTI)

Fuente: elaboración propia a través de plataforma MT4

Para el caso del gas natural, el precio ya ha rotó un nivel de soporte de largo plazo y se mantiene un comportamiento de máximos decrecientes marcado con una directriz bajista que se ha respetado contundentemente en el tiempo. Para este activo, enlazando el aspecto de perspectiva económica con el comportamiento medido a través de indicadores técnicos, existe probabilidad que el precio continue con disminuciones graduales hasta no indicar un proceso de reversión.

Gas Natural

Fuente: elaboración propia a través de plataforma MT4

En conclusión, sería relevante estar pendientes de los movimientos técnicos, así como de los aspectos macroeconómicos que se vayan presentando para visualizar el impacto en los mercados de energéticos, siendo importante conocer las implicaciones que estos mismos tienen en la economía en general.