Uno de los focos de atención de los inversionistas sigue siendo el tema inflacionario en Estados Unidos, hay bienes y servicios que siguen presionando fuerte a esta variable, dentro de ellas observamos el precio de los automóviles usados, que tuvieron un fuerte repunte en su precio, debido a la recuperación económica, sin embargo, uno de los factores que han determinado el impulso en el precio de los autos es la falta de suministro.


Las variables para seguir y que serán determinantes para el dato que se dará a conocer el próximo miercoles son los autos usados y la subida en el precio del alquiler en la vivienda. El mes pasado el precio de los autos usados experimento una subida anual del 21%, esta crisis en el suministro, escasez de semiconductores podría seguir presionando a los precios e incluso alcanzar un 50% en términos anualizados para los siguientes meses, lo que representaría que la inflación subyacente superará el 4%, en el caso de que se presente un dato que supere por amplitud ese nivel y se sostenga para los siguientes meses, es una incógnita cómo lo interpretará el mercado, quien ha adoptado la postura de la Reserva Federal de que la inflación es transitoria.



Esta postura del banco central estadounidense sigue siendo un bálsamo para los mercados, una Reserva Federal que con este dicho asume que la presión inflacionaria es latente, aunque la interrogante es hasta cuando sostendrá este dicho para no causar pánico en los mercados financieros.

Desde nuestra perspectiva este efecto podrá continuar por un largo tiempo, en este momento existe una fuerte demanda impulsada por el agresivo estímulo fiscal, aunado a la crisis de suministro, pero si los datos de inflación superan por amplitud las expectativas podríamos ver en un futuro no muy lejano a la Reserva Federal dar señales de cambio en su política monetaria.