La semana termina con una importante noticia: la OPEP ha decidido aumentar la producción de petróleo después del veto de Europa al crudo ruso. Más en concreto tienen previsto incrementar sus exportaciones en 648.000 barriles diarios en julio y agosto, un 50% más de lo previsto. Se pretende de esta manera reducir los precios de la energía. Después de las subidas tras la pandemia por la subida de la demanda y la baja oferta en el mercado, el barril de Brent llegó a los 130 dólares con el estallido de la guerra de Ucrania, su nivel más alto en una década, aunque sin superar el récord del 11 de julio de 2008, cuando alcanzó los 147 dólares.

Sin embargo, a pesar de estas noticias, el precio del petróleo ha seguido subiendo, lo que significa que en principio se vería como insuficiente esta subida de producción. No obstante, todavía es posible que el precio se modere, ya que el presidente estadounidense, Joe Biden, visitará el reino saudí el próximo mes.

Recordemos que Rusia es uno de los tres mayores productores de petróleo en todo el mundo junto con Estados Unidos y Arabia Saudí. Antes de que comenzase la invasión, Rusia bombeada al día un 11% de los suministros mundiales. Este aumento de la producción se dividirá proporcionalmente entre los miembros de forma habitual.

El encuentro de Biden con el gobernante saudí podría facilitar el camino para un aumento de producción, ayudando así a la reducción de los precios del combustible. Por su parte, hay bancos como el suizo que aseguran que el precio se mantendrá cerca de los 124 dólares por barril. Y muchas son las fuentes que siguen augurando altos precios en los próximos meses.

La flexibilización de las medidas de confinamiento en Shanghái, uno de los puntos críticos económicos de China, también aumenta la expectativa de demanda, ya que la desaceleración económica relacionada con la pandemia frenó significativamente la demanda de petróleo en abril y mayo. En este sentido, la reapertura parcial del gigante está restaurando la demanda de petróleo a los niveles anteriores. No obstante, Julius Baer anticipa que, hasta fines del verano, China todavía consuma menos en general a medida que persisten las luchas contra la pandemia.

Los próximos días serán cruciales, por lo tanto, para tener mayores pistas sobre el rumbo del crudo.