Está claro que nos encontramos en un momento en que lo más atractivo es buscar acciones sólidas con una inflación rondando máximos de 40 años. A continuación, analizamos la situación en la que se encuentran determinadas empresas con un largo desempeño a sus espaldas, como es el caso de IBM, Tesla y Amazon.

IBM ha sido una empresa que en los últimos años ha mostrado un bajo crecimiento. Con una antigüedad de nada más y nada menos que de 110 años, ha mostrado un gran esfuerzo por seguir siendo relevante en un momento en que los clientes se están inclinando más por soluciones basadas en la nube que por el almacenamiento de datos. A lo largo del pasado mes, en su último informe de resultados, se registraron unas cifras de ventas superiores a lo que en su momento se había previsto inicialmente. La empresa ha mostrado un gran esfuerzo por adaptarse a los nuevos cambios, y es que los resultados mostraron una elevada demanda de ofertas de nube híbrida, indicando así un impulso del negocio en su transición hacia un negocio impulsado por el software y la consultoría basados en la nube.

Si nos centramos en analizar el gráfico y tal y como estuvimos viendo en el vídeo análisis de esta semana, precisamente IBM se encuentra en una fase de consolidación de gran importancia, ya que necesitaremos una ruptura del retroceso alcista con rupturas por debajo de 117 para entender que este activo está preparado para seguir cayendo. Aún es pronto para hablar de subidas siempre y cuando la tendencia bajista configurada desde 2013 se siga respetando.

Las acciones de Tesla han sufrido una caída en los últimos meses debido, principalmente, a la poco optimista perspectiva macroeconómica, el aumento de casos del COVID en China y la promesa de Elon Musk de comprar Twitter. Las pérdidas de sus acciones han sido mucho más fuertes que las de otros pesos pesados como es el caso de Apple. No obstante, Tesla ha sorteado con éxito los actuales problemas de suministro mundial y el aumento de los costes de las materias primas con más eficacia que la competencia.

Sin embargo, la producción del segundo trimestre podría verse lastrada como consecuencia de la situación de brotes en China, que podría provocar interrupciones de la producción de su fábrica en Shangái, generando así incumplimientos en las entregas de ese período. Por el momento, la última caída de las acciones de Tesla le ha llevado a buscar apoyo en una zona de soporte de gran importancia, por lo que las próximas semanas serán determinantes para comprobar si realmente el activo tiene fuerza como para marcar un nuevo impulso que nos permita realizar un nuevo posicionamiento alcista.

Amazon se ha convertido en una de las empresas favoritas en la que confiar tras la fuerte caída de sus acciones, con una recomendación bastante elevada de compra en este momento. Aunque muchos bancos de inversión han decidido reducir sus estimaciones, sigue dándose una fuerte recomendación de compra en compañías como esta, presentando un elevado porcentaje de recomendaciones positivas. Tenemos que tener en cuenta, además, que nos enfrentaremos a una crisis de consumo por el impacto de la inflación y los tipos de interés.

En relación al gráfico de las acciones, buscaremos primeramente que finalice la caída marcada, esperando una vela de reversión como momento clave para retomar las compras pensando en una nueva recuperación de la compañía.