Ómicron llega a Estados Unidos, el petróleo vuelve a caer y Europa lucha contra la subida de los precios de la energía.


Primer caso confirmado de Ómicron en Estados Unidos

Mientras la nueva variante Ómicron toma impulso en Sudáfrica, representando un 74 % de todos los nuevos casos de contagio en el país. Varios países reportan sus primeros casos por Ómicron entre ellos Estados Unidos, quien confirmó el primer caso durante la jornada de ayer miércoles en San Francisco. Si bien se sabe que esta nueva cepa es más contagiosa, aún no se tiene claro su nivel de mortalidad, y se cree representa una amenaza menor. Por ahora, el presidente Joe Biden ha anunciado mayores restricciones para los viajeros que lleguen al país.

El petróleo suma su tercer día consecutivo

Pese al intento de recuperación durante la jornada del miércoles, los precios del petróleo no soportaron la presión bajista y volvieron a caer. Hoy se reunirá la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados para fijar su política de producción para enero. Se espera que el bloque decida suspender el aumento de la producción de 400.000 barriles que se tenía previsto, sobre todo teniendo en cuenta los datos de las reservas de Estados Unidos. Los futuros del crudo WTI se encuentran a la baja en 1,66 % llegando al precio 64,68 dólares por barril, mientras que el crudo Brent ha caído un 1,99 % hasta 67,50 dólares por barril.

Altos precios de la energía ponen en jaque a Europa

Los precios de la energía en Europa llegaron a máximos durante meses pasados, cuando la oferta del gas no podía con la alta demanda en las economías que se recuperaban de la pandemia de COVID-19. Pese a que, en estos momentos los precios han descendido un poco, aún se encuentran altos y con la llegada del invierno, la preocupación va en aumento.

Algunos países de la Unión Europea, como Francia y España, han dejado claro que desean reformar las reglas del mercado energético para que así el bloque pueda hacerle frente a los precios. Sin embargo, Alemania, Dinamarca, Holanda y otros seis países se oponen a cualquier reforma del mercado energético de la Unión Europea.

Por Nathaly Ávila