Sin lugar a dudas, lo más destacado de la semana pasada fue la subida de tipos por parte de la Fed en 50 puntos básicos hasta llegar al 1%. El objetivo principal, según ha admitido Powell, es hacer frente a una inflación que en este momento se encuentra totalmente fuera de control. Sin embargo, las reacciones no han sido especialmente positivas, ya que pudimos ver fuertes caídas en Wall Street como consecuencia: más en concreto, un 3% en Dow Jones y un 5% en Nasdaq.

Además, las bolsas del resto del mundo también han sufrido sus consecuencias. Aunque de manera más moderada, los índices europeos también abrieron con descensos. Existe un fuerte temor de que combinando la fuerte subida de tipos y el refuerzo de China en sus medidas anti Covid-19 puedan afectar al crecimiento económico. Por ejemplo, si hablamos de índices asiáticos, podemos ver cómo el MSCI, el más amplio de todos fuera de Japón, cayó un 2,54%.

Después de la festividad de lunes a miércoles, el Nikkei japonés subió un 0,8%. En contraste, el yuan chino cayó a su nivel más bajo en 18 meses. El mayor riesgo podría estar aun por llegar, ya que es posible que en la próxima reunión de junio la Fed tome la decisión de realizar una nueva subida que incluso podría estar en los 75 puntos básicos. Por su parte, Gran Bretaña realizó una nueva subida de tasas el pasado jueves, 5 de mayo, en 25 puntos básicos.

Si tenemos en cuenta el mercado de materias primas, el crudo realizó una nueva subida hasta alcanzar el nivel clave de 110. La jefa de la Comisión Europea propuso el pasado miércoles un embargo gradual del petróleo a Rusia, así como sanciones a u principal banco y la prohibición de las emisoras rusas en las ondas europeas, lo que serían las medidas más duras hasta ahora para castigar a Moscú con su guerra contra Ucrania.

Valorando la nueva ronda de sanciones de la Unión Europea, si es aprobada por sus gobiernos, marcaría un punto de inflexión para el mayor bloque comercial del mundo, que depende de la energía rusa y debe encontrar suministros alternativos en un momento en que los precios no paran de subir.

Con respecto al rendimiento del Bitcoin, se produjeron fuertes caídas la semana pasada, supeando el importante nivel de soporte de 33,000. Esto nos muestra claramente la gran fuerza bajista que sigue presentando el activo, por lo que las ventas seguirán siendo las mejores oportunidades de entrada. Queda claarmente confirmada la imposibilidad del gráfico de sobreponerse por encima de la barrera de los 40,000. El punto de rechazo a modo de resistencia en este caso se coloca en 33,000, por lo que podría seguir sirviendo de rechazo para seguir posicionándonos a la baja.