La psicología del trading se refiere a las emociones y estado mental que ayudan a lograr el éxito o que suceda el fracaso de no controlarse dentro de la operación dinámica en instrumentos financieros.

Comenzando con el punto de poder darle una relevancia puntual a la psicología del trading, el autor del libro “Tener Éxito en Trading” Van K. Tharp, propuso una ponderación en la cual la psicología del trading tendría un 60% de relevancia, la gestión de capital un 30% de importancia, y la estrategia operativa un 10% en relevancia, dentro de la estrategia total. Lo anterior describe cómo el darle un peso ponderado relevante al conocimiento de las emociones que pueden jugar en nuestra contra, así como identificar y utilizar herramientas para el control de dichas emociones, es clave para buscar consolidar una estrategia que sea adecuada a nuestras características personales y nuestro perfil de Trader.

Hablando puntualmente de las emociones a analizar y considerar, emociones como el miedo y la codicia se asocian constantemente a los aspectos fundamentales de la psicología del trading. Por otro lado, emociones como la esperanza y el arrepentimiento de igual manera implican un papel relevante, aunque existen más emociones de relevancia a considerar. La codicia, por un lado, puede hacer que los operadores realicen operaciones sumamente riesgosas sin un análisis previo, entrando anticipadamente con alta exposición, o invirtiendo en activos de alto grado especulativo por el pensamiento de que un mercado va a subir indiscriminadamente. Por otro lado, el miedo puede hacer que los operadores no quieran asumir ningún riesgo y se pierdan oportunidades potenciales en el mercado o se generen muy bajos rendimientos, por otro lado, también puede ser un factor de salidas prematuras por la ansiedad que genera el estar perdiendo dinero, que se puede reflejar en momentos de mercado de caídas intensas y aceleradas.

Dentro de las herramientas que pueden aportar un valor en la mejora del control emocional se puede encontrar lo siguiente:

  • Uso del análisis técnico como respaldo de conocimiento que permita identificar niveles clave de mantenimiento de la posición, así como niveles de salida con ganancia predefinidos.
  • Conocimiento del mercado en el que se este operando, debido a que se estaría entendiendo los factores que afectan o benefician los movimientos de dicho mercado en el tiempo.
  • Conocimiento de las finanzas conductuales que son referentes al comprender cómo los inversionistas responden a ciertos factores externos o internos. Entre estos podemos encontrar: el “comportamiento de rebaño” que implica visualizar cómo las decisiones de entrada se toman por seguir un comportamiento momentáneo común; las brechas emocionales que implican entender la toma de decisiones tomadas exclusivamente por un impulso emocional; los sesgos psicológicos que implica el conocer cómo ciertas decisiones de inversión se atribuyen a una creencia preestablecida o establecida a través de factores internos; la atribución total a un conocimiento propio que implica una soberbia desmesurada, en donde el individuo considera que tiene la razón o la verdad absoluta y esto implique mantener posiciones perdedoras, desacreditando el conocimiento de los demás; entre otros aspectos conductuales.
  • Utilización de herramientas matemáticas y de gestión de capital que impliquen: porcentajes sobre capital total en riesgo, porcentaje de asertividad en las operaciones, porcentaje de costos implícitos sobre cada operación, relación riesgo rendimiento, entre otras.
  • La aplicación de un plan de trading que implique seguir reglas concretas de entrada y de salida, a través de herramientas de análisis previamente seleccionadas, con una gestión de riesgo puntual que implique disciplina total, y la consideración de objetivos explícitos. En conjunto, que lo anterior tenga relación directa con el perfil de riesgo de cada individuo, personalidad propia y horizonte de inversión de carácter individual.

El conocer las emociones clave en la psicología del trading, y buscar el poder dominarlas a través de diversas herramientas objetivas y subjetivas, mejora las probabilidades de éxito al realizar operaciones de trading en el tiempo.