Uno de los factores más relevantes al momento de hacer asignación de capital en la inversión o especulación y que, en ocasiones, no se toma mucho en cuenta es el perfil de riesgo. Conocer el perfil de riesgo adecuado a nuestra personalidad y necesidades va a influir completamente en la correcta asignación de instrumentos financieros a utilizar y, por lo tanto, es sumamente importante identificarlo y considerarlo al realizar operaciones.

El perfil de riesgo se refiere a una evaluación de la capacidad que tiene cada individuo de asumir riesgos. Una forma de encontrar el perfil de riesgo adecuado es a través de un cuestionario directo o a través de software especializados que emitan un resultado puntual respecto a las respuestas dadas por el interesado.

Un perfil de riesgo es importante para asignar correctamente una selección de activos de inversión en un portafolio, ya sean inversiones de largo plazo u operaciones de trading de corto plazo que agreguen las particularidades técnicas de los activos que se estén operando. Por lo anterior, dentro del enfoque de corto plazo, al realizar operaciones de trading es importante vincular dicha evaluación personal con las características técnicas de cada instrumento por operar, con el objetivo de definir las herramientas adecuadas de análisis, operación y gestión de riesgo.

La clasificación generalmente utilizada para conocer el perfil de riesgo de un individuo se divide en tres:

  • Perfil moderado o averso al riesgo: El perfil moderado trata de no acceder a instrumentos de mucho riesgo y prefiere movimientos mesurados en el tiempo en sus resultados.
  • Perfil neutral: El perfil neutral se encuentra en una media entre el perfil moderado y el perfil agresivo. En este se soporta cierta elevación de riesgo en los instrumentos operados, pero sin exponerse demasiado, mientras se trata de minimizar el riesgo lo mayor posible.
  • Perfil agresivo o amante al riesgo: El perfil agresivo busca instrumentos de mayor riesgo que le puedan brindar resultados de ganancia más rápidos y en un menor tiempo, sin importar el riesgo de pérdida que esto implique.

Por lo anterior, siempre es importante conocer la relación directa que tienen el riesgo y el rendimiento en la teoría financiera la cual es la siguiente: a mayor riesgo mayores serían los rendimientos esperados en el tiempo, pero también el riesgo de pérdida se incrementa; a menor riesgo los rendimientos esperados tenderían a ser pequeños, pero el riesgo de perder dinero en dichos instrumentos también lo es.

Por lo tanto, conocer el perfil de riesgo adecuado a nuestras características personales es de vital importancia, siendo uno de los primeros pasos en el camino de la operación en mercados financieros, independientemente de la asignación de capital que se elija en la amplia variedad de activos existente.